Heriberto Marca

La crisis por la que atraviesa la economía mundial desde hace años atrás, recién toca las
puertas de los bolivianos y bolivianas, y el Gobierno preveé que las condiciones actuales
de la gestión de las finanzas publicas, la inflación ha diciembre del 2011 estará muy por
encima del 6% y que todo incremento del gasto publico incrementa esta inflación.
Las consecuencias de la inflación el Pueblo lo siente a través del incremento de
precios de los alimentos y otros artículos de primera necesidad, como lo que vivimos
desde diciembre del pasado año con el fallido intento de incremento en el precio de los
carburantes.
El país ha entrado en una evidente desestabilización social producto del incremento del
costo de vida y particularmente la canasta familiar, que ha llevado a los trabajadores
dependientes afiliados a la COB a pedir un incremento del 15% a los salarios, en
rechazo al ofrecido por el Gobierno del 10%; a lo que se añade un problema producto
de una pretendida reforma del sistema de salud, que afectaría a la seguridad social: Dos
problemas que el Gobiernos trata de resolver sin éxito por la actitud de las partes en
conflicto. Estos dos problemas son sentidos por los hermanos de los pueblos indígenas
originarios campesinos de manera diferente:
Primero:
Tener un salario es un privilegio en nuestro país, ya que nuestros hermanos y hermanas
indígenas originarios campesinos no tienen este derecho; pero reconocemos que esta
discriminación se origina en el neoliberalismo todavía presente y que el Gobierno no
ha podido resolver y devolverles este derecho. Somos consientes que el cambio en
las estructuras neoliberales es un proceso que llevara su tiempo y por lo tanto todos,
asalariados y no asalariados tenemos que reflexionar si profundizamos esta crisis o no.

En situaciones como las que vivimos, la historia nos exige a ser reflexivos y tolerantes,
porque podemos estar en el inicio del retorno del neoliberalismo, por esta razón, el
Gobierno tiene que resolver y/o gestionar el problema planteado por la COB, de lo
contrario estaremos confundiendo quien es verdaderamente el enemigo. Pero también
los hermanos de la COB, tienen que aprender a plantear sus reclamos y dejar de
alimentar estilos de lucha utilizados para derrotar al neoliberalismo, de lo contrario
estaremos convirtiéndonos en tontos útiles de la derecha fascista que ahora se alegra de
vernos en las calles pelear a hermanos y hermanas de clase.
Cuando no hay acuerdo entre hermanos, la situación intermedia es la salida y este es el
PLANTEAMIENTO que debe llevar a la mesa de negociaciones a la COB, y al Gobierno
Plurinacional del Hermano Evo. No hay otra salida, lo contrario es entrar en una espiral
de aumento del costo de vida, más problemas sociales, etc…, hasta que la derecha vea
llegado el momento de acabar con el proceso de cambio.

Segundo:
Los indígenas originarios campesinos y los propios trabajadores asalariados que vivimos
fuera de los municipios capitales de departamento somos discriminados por el sistema
de salud, porque la oferta de servicios en las capitales de departamento es infinitamente
superior a la oferta de servicios en los otros municipios. No entendemos como los
maestros rurales defienden la seguridad social si en la mayor parte de los municipios
donde ellos trabajan NO cuentan con un establecimiento de salud de la seguridad social.

De cada 100 médicos contratados por la CNS, 70% trabajan en la capitales de
departamento y el 30% restante se distribuye en los pocos establecimientos de primer
nivel existentes en el resto de municipios. Los asegurados que requieren de un hospital,
tienen que viajar a la capital de departamento para ser atendidos sumado a ello deben
afrontar las rutas de la muerte(carreteras en malas condiciones) hacia las capitales de
departamento. La mayor parte de los asegurados no viven y trabajan en las capitales de
departamento, viven y trabajan en los municipios intermedios donde no hay las mismas
condiciones de atención y para resolver los problemas de salud los asegurados tienen
que trasladarse por las rutas de la muerte a las capitales de departamento.

Ejemplo:
La cobertura de partos de las aseguradas a la CNS es apenas del 60%,
La cobertura de vacunas de la CNS a los niños no llega al 10%
¿Acaso esta no es su obligación prioritaria de atención?

El sistema público de salud tampoco es una maravilla; para mencionar un solo aspecto
de discriminación responsable de las altas tasas de mortalidad del país que nos situan
en el ultimo lugar de las estadísticas del continente, otros aspecto el SUMI beneficia a las
capitales de departamento con el 100% de las prestaciones (8 municipios, ya que Cobija
no tiene establecimiento de nivel III), 88 municipios intermedios se benefician con el 50%
de las prestaciones, el resto de municipios (221 municipios) solo se benefician del 21%
de las prestaciones del SUMI.
Ejemplo:
Un parto que se complica de una madre que vive en municipio donde existe solo un
puesto sanitario tiene que viajar entre 8 a 15 horas por las rutas de la muertes para llegar
a la capital de departamento para ser atendido de emergencia, en este trayecto más de
la mitad de nuestras madres, esposas y/o hermanas mueren dejando en la orfandad a
sus hijos.

En resumen, el sistema de salud vigente, conformado por la seguridad social, el sistema
publico, las ONGs y los privados, en conjunto no atienden en las mismas condiciones
a su población que viven en los municipios fuera de las capitales de departamento y
las capitales de departamento; es un sistema DISCRIMINADOR, SEGMENTADO E
INEQUITATIVO que no merece mas seguir vigente.

En estas condiciones el cambio debe plantearse en la seguridad social de la mismas
forma debe aplicarse al sistema público, éste cambio no solo debe basarse en la gestión
de los recursos económicos, sino en la forma de atención a su población bajo cobertura
y debe tener como objetivo salir del ultimo lugar de las estadísticas de mortalidad y
morbilidad del continente.

Jallalla El Alto,
Jallalla Bolivia.

Heriberto Marca
Ciudadano Alteño.