Los ciudadanos aseguran que los minibuses no llegan hasta sus paradas y que pretenden incrementar sus tarifas sin cumplir su labor.


Los conductores sólo llegarían hasta inmediaciones de la UPEA dejando a los pasajeros a su suerte.

Los vecinos de la urbanización Villa Esperanza, ubicada en el Distrito 5, expulsaron a dos líneas del sindicato Arco Iris alegando que brindan un mal servicio de transporte público y ponen en riesgo la propia seguridad de los vecinos, según afirmó a EL DIARIO Guillermo Condori, representante del sector.

La denuncia de los ciudadanos se enmarca en los reclamos constantes por parte de usuarios de las líneas 674 y 685 del mencionado sindicato, quienes deberían realizar su recorrido desde La Ceja hasta el sector Norte de la urbe, pero sólo llegan a la altura de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) donde realizan un cambio de ruta dejando varados a muchos pasajeros.

"Por lo tanto, ambas líneas realizan trameaje (cobro por tramos), desde La Ceja sólo llegan a la UPEA y desde ese sector nuevamente retoman la ruta hasta el lugar donde partieron y por eso ellos pretenden cobrar Bs 1,50 sin que se cumpla el servicio de parada a parada", afirmó Condori.

Otra de las observaciones realizadas por los vecinos está referida "al trato desatento, descortés y con una notable falta de respeto a los más vulnerables, como los niños, las mujeres y los ancianos, quienes son los que constantemente llegan a ser perjudicados porque los conductores se rehúsan a prestarles servicio, sino que simplemente prefieren no aceptarlos", afirmó Virginia Yupanqui, vecina de la zona.

Asimismo, Condori indicó que en un ampliado zonal, realizado el pasado fin de semana, se abordó las denuncias de los cobros por tramos, el incumplimiento de rutas y la ausencia de servicio. En la reunión debían participar representantes del mencionado sindicato, pero no se presentaron a la cita.

"La única persona que estaba supuestamente en representación era Mario Vargas pero sin ninguna posibilidad a asumir algún compromiso o decisión, aspecto que generó las molestias de los vecinos quienes confirmaron de manera oficial la expulsión del mencionado sindicato y la declaración de zona libre, con la finalidad de que otros sindicatos puedan prestar el servicio de transporte público", aseguró Condori.

Como consecuencia de la reunión vecinal, el pasado lunes los habitantes de la mencionada zona asumieron las acciones, impidiendo que las dos líneas del mencionado sindicato logren ingresar al barrio como medida de acción ante la determinación de ser expulsados.

De acuerdo con la versión de Condori, los vecinos de la mencionada urbanización buscan realizar la entrega de nuevas invitaciones a otros sindicatos de transporte que presten sus servicios a la zona, en ellos estarían incluidos los representantes del transporte libre o trufis, que garanticen su trabajo llegando a los lugares donde los vecinos viven.

Asimismo, informó que alrededor de 50 ciudadanos se concentran en sus zonas todos los días, entre varones y mujeres, desde las 06:00, con la finalidad de impedir que los transportistas puedan retomar su parada de minibuses ante la serie de observaciones e incumplimiento realizados en contra de los usuarios.

"Por todos esos reclamos de los vecinos es que ahora nosotros estamos solicitando que mediante nuestra representación en la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) se realice una primera reunión con la dirigencia de los choferes, con la finalidad de que se defina las líneas de sindicatos que trabajarán en la zona", afirmó Condori.

En la ciudad de El Alto, desde el 2011, al menos ocho urbanizaciones tomaron la decisión de expulsar a los sindicatos pero sin la posibilidad de permitir una opción de servicio en favor de los usuarios, quienes deben nuevamente aceptar el mismo trabajo de las líneas de minibuses antiguos.


El Diario.