Ni transporte vecinal ni Arco Iris tienen permiso .

Las tres organizaciones de transporte vecinal de El Alto carecen de licencia de operaciones de la Alcaldía; esta entidad pide que se registren para que sean evaluadas.

Servicio. Un micro del transporte vecinal de la línea 552 que viaja a Los Pinos, rumbo a la Ceja. Foto: Miguel Rivas

Servicio. Un micro del transporte vecinal de la línea 552 que viaja a Los Pinos, rumbo a la Ceja. Foto: Miguel Rivas

La Razón (Edición Impresa) / M. Rivas

00:00 / 10 de marzo de 2014

Ninguna de las tres organizaciones de transporte vecinal, de las zonas Villa Adela, Distrito 8 y Yunguyo, cuentan con autorización de la Alcaldía para prestar el servicio, informó el secretario municipal de Movilidad Urbana y Transporte de la Alcaldía, Ernesto Machicao.  En esta misma situación seencuentra el sindicato de choferes Arco Iris, que fue expulsado de Villa Adela y que posteriormente perdió la licencia municipal.

"Primero deben hacer su registro en la Alcaldía con el Plan de Identificación del Transporte y posteriormente serán sujetos a una evaluación para ver si son aptos para operar", explicó Machicao sobre los requisitos para que las cuatro organizaciones sean legales.

El 28 de enero, la Alcaldía de El Alto decidió anular la licencia de funcionamiento del sindicato mixto de transporte Arco Iris hacia las zonas Villa Adela, Mercedario y Libertad, y la Gobernación de La Paz resolvió revocarle su autorización para sus viajes a La Paz, debido a la presión y denuncia de los vecinos de Villa Adela de un mal servicio y la presencia de delincuentes entre los afiliados de esa asociación.

Los vecinos crearon su propio sistema de transporte masivo, que aún no puede consolidarse por el amedrentamiento de los de Arco Iris.

El 10 de febrero, el alcalde Édgar Patana dispuso la suspensión de las licencias de las líneas de transporte público, sin cese de actividades, con la finalidad de que renueven sus permisos para un mejor control.  Estableció un plazo de 90 días, desde el anuncio del plan, para el registro de los propietarios y de sus motorizados, que deberán tener una nueva señalética.

El 7 de febrero promulgó el Decreto Municipal 013/2014, que tiene como objetivo aprobar el plan de reestructuración del servicio de transporte, a fin de  reorganizarlo ante las constantes denuncias de mal servicio.

Choferes y vecinos comparten una parad

La parada del transporte masivo en el puente Bolivia e intersección avenida Costanera es compartida por los taxis del sindicato Arco Iris y por los motorizados del transporte vecinal creado por la zona Río Choquehuanca, del sector de Villa Adela Yunguyo del Distrito 3 de El Alto.

Pese a que los vecinos de este sector decidieron expulsar al sindicato Arco Iris porque sus afiliados no cumplían sus rutas,  hacían su recorrido por tramos, y hace dos semanas agredieron al servicio vecinal, éstos hacen una sola fila con los motorizados del barrio.

 La zona inauguró el 23 de febrero el nuevo servicio de transporte vecinal, que pretende aliarse a la Asociación creada en Villa Adela. Ésta es la tercera experiencia vecinal en el transporte de pasajeros en El Alto.

Ésta lleva un letrero rojo y verde en el que dice: "Transporte vecinal Distrito 3, puente Bolivia-cruce a Villa Adela". El costo del pasaje es de Bs 1,50, pero no llega a la Ceja, solo a los puntos mencionados.

Ricardo Colque, uno de los representantes de esta nueva línea, argumentó que desde hace más de 15 años sufren la discriminación de los choferes. "No entendemos por qué no quieren llevarnos en sus minibuses, para eso es mejor que se vayan a otra zona".

Según vecinos entrevistados por La Razón, ellos prefieren el servicio vecinal porque los de Arco Iris son muy prepotentes. "Estamos cansadas de sus malos tratos y de sus pocas ganas de trabajar", explicó Roxana Limachi, vecina de Yunguyo. Empero, hay algunos, como Víctor Terán, que creen que igualmente hacen trameaje.

Trabajan solo 80 de 320 autos

El 3 de febrero, los vecinos de Villa Adela conformaron la Asociación de Transporte Vecinal Distrito 3, luego de haber expulsado al sindicato de minibuses Arco Iris por supuestamente admitir entre sus afiliados a cogoteros.

A la fecha cuenta con 320 afiliados, pero de ellos solo 80 trabajan normalmente, porque son amedrentados por los choferes de Arco Iris. Desde su creación se suscitaron varios enfrentamientos con los conductores de este sindicato, incluso con rotura de vidrios.

"Para circular quitamos los letreros que dicen que somos transporte vecinal, porque no se sabe cuándo nos atacarán los choferes de Arco Iris", explicó Édgar Sáenz, transportista de un motorizado vecinal.

El pasaje en minibús de esta asociación cuesta Bs 1 desde la parada, en la Plaza del Policía en Villa Adela, hasta la Ceja, y pasando este sector el precio es de Bs 1,50. El recorrido, por ahora, es hasta la calle 2 de la avenida 6 de Marzo.

Opiniones

Magda Ramos: 'Prefiero el transporte vecinal'

"El sindicato Arco Iris debería salir de una vez. No nos lleva hasta Mercedario y corremos riesgos por las noches.

El transporte vecinal está supliendo de muy buena manera la ruta que Arco Iris había olvidado por tanto tiempo. Son reyes chiquitos a los que se les está acabando sus días de prepotencia, de mala educación, pues los vecinos reaccionamos y no daremos el brazo a torcer".

Petrona Quispe: 'No nos llevan de parada a parada'

"En todo El Alto no hay sindicato que cumpla su ruta, en el que  los choferes traten bien a los pasajeros,  y que sus vehículos sean limpios y con música en volumen bajo.

Las autoridades, que andan en coches último modelo, no saben lo incómodo que es trasladarse en minibuses pequeños, con asientos rotos, sin ventanas que se puedan abrir y con servicio por tramos".

Simón Mamani: 'El transporte vecinal es una necesidad'

"Ante la falencia en el servicio de transporte de los sindicatos, el transporte con control vecinal es una necesidad. No sería raro ver que otras zonas también apliquen este sistema interno".

"Realmente los vecinos soportamos muchos abusos, que las autoridades atienden cuando hay bloqueos, muertos, enfrentamientos, pero cuando reclamamos por las buenas, nos ignoran".

Fuente: La Razón.
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