Gran parte de estos casos se reportaron en escolares.

Un estudio realizado por Ciencias del Desarrollo (Cides) y la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) establece que, de un grupo social de medio millón, el 18% de adolescentes y jóvenes entre 15 y 19 años de edad ya son madres o están embarazadas en la ciudad de La Paz, mientras que en El Alto el 65% de ellas pasaron por la etapa de embarazo.
Si bien el estudio fue realizado el 2014, dichos datos en la actualidad se muestran en ascenso, de acuerdo con los datos de atenciones médicas del propio Servicio Regional de salud (Seres), instancia que entre el 2011 al 2012 identificó la atención ginecológica prenatal a 5.066 adolescentes que solicitaron el servicio. De la totalidad de embarazos, el 74% no fue planificado ni deseado.
Entre las familias pobres, tres de cada 10 adolescentes se encuentran embarazadas, mientras que una de cada diez pasa por este estado en las familias de mejores condiciones económicas.
De los embarazos confirmados de las adolescentes, entre el 7% y 17% de ellos sobre todo en la edad de 15 años se producen en contextos de violencia sexual o abuso.
De acuerdo con el estudio, la mayor parte de los adolescentes no busca otras alternativas antes de quedar embarazadas por las siguientes razones: Desconfianza al tipo de atención, trato descortés de las/os proveedores de salud, “miradas” y juzgadas por las/os usuarios adultos y proveedores, tardanza para la atención y exposición pública, los ambientes no adecuados a sus costumbres, procedimientos violentos, en etapa de embarazo o la fase de parto (tacto vaginal y cesárea), no dan la alimentación requerida después del parto, a pesar que se atiende de manera gratuita, se debe gastar en transporte, compra de medicinas, trámites u otros imprevistos.
Para las adolescentes embarazadas, se identifica a sus amigas como el primer vinculo de influencia, información y apoyo cuando detectan retraso en su periodo menstrual y la decisión de continuar o no con el embarazo.
Como conclusión, la investigación asegura que las/os adolescentes de 15 a 19 no buscan embarazarse, piensan que la edad ideal para ser madres es a partir de los 25 años, saben lo que implica un embarazo. Los embarazos, cuando no están mediados por la violencia sexual, suceden por la necesidad de experimentar la sexualidad sin medidas preventivas.
Las parejas de las adolescentes madres suelen ser otros adolescentes provenientes de los mismos contextos sociales y que, ante el temor a la responsabilidad, miedo y crítica optan por dejar sola a la adolescente.