Solo 1 de 7 muertes de trabajadoras sexuales es procesada

Solo 1 de 7 muertes de trabajadoras sexuales es procesada -   Archivo La Prensa

Solo 1 de 7 muertes de trabajadoras sexuales es procesada - Archivo La Prensa

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Al menos cuatro de ellas fueron degolladas en alojamientos de El Alto y otras sufrieron violencia antes de ser víctimas, se presume, de sus propias parejas.

Solo uno de siete asesinatos de trabajadoras sexuales en El Alto tiene proceso, informó ayer Lily Cortez presidenta de la Organización de Trabajadoras Nocturnas de Bolivia (OTN-B).

La representante de al menos 45 mil trabajadoras sexuales, entre legales e ilegales, afirmó que "entramos para no volver a salir", refiriéndose al riesgo que corren sus afiliadas al ingresar con hombre a alojamientos o a  piezas que alquilan en los lenocinios que funcionan en la urbe más joven del país.

La representante dijo que al menos cuatro mujeres fueron degolladas y que sus casos fueron olvidados por la falta —muchas veces— de los familiares. Empero que la organización de trabajadoras sexuales ha seguido de cerca los mismos aunque sin resultados favorables.

"La OTN hace seguimiento de los casos, pero a la fecha solo uno tiene proceso, el resto no hay familia interesada en esclarecer las muertes más que nosotras mismas".

 

  UN HECHO. Lily Cortez  recordó que un caso reciente de muerte fue en mayo de 2014, donde una mujer de 26 años, quien optó por dedicarse a la prostitución para mantener a sus tres hijos, apareció muerta al interior del cuarto donde trabajaba en la zona 12 de Octubre de El Alto.

Los  efectivos policiales hallaron el cadáver de la mujer con las manos encima de la cama y sus rodillas en el piso. De acuerdo con el informe de la autopsia, la mujer falleció por un choque hipovolémico por una herida de 12 a 13 centímetros en el cuello por arma blanca. El cadáver estaba en el primer piso del local llamado Mulata 1.

"La joven —según declararon los testigos del lenocinio— entró a su habitación con un cliente a las 02.30 del fatídico día, 15 minutos después la mujer no respondía a sus llamados por lo que entraron al cuarto y ella ya estaba muerta".

 

  SEIS DECESOS. La dirigente de la OTN-B recordó que en los últimos tres años se conoce de al menos siete casos de trabajadoras sexuales asesinadas, y pese a ello, se negó a la posibilidad de instalar cámaras de seguridad en los establecimientos donde trabajan sus afiliadas para guardar su identidad y la de los clientes.

"Se pide seguridad, pero nadie se compromete a desarrollar un proyecto, ni la misma Policía que se dedica solo a extorsionar a las compañeras. Porque incluso casos de maltrato han quedado en el olvido. En un caso, el dueño de uno de los lenocinios era un exfiscal", dijo refiriéndose al local Play Boy en Miraflores, La Paz, donde una de sus afiliadas, extranjera, fue golpeada e intimidada.

 

  PROYECTO DE LEY. Lily Cortez recordó que en el proyecto de Ley de Trabajo Sexual en Bolivia, que se halla en el poder legislativo, existe un artículo —sin precisar el número— que se refiere a la seguridad de las trabajadoras sexuales, por lo que esperan que sea sancionado a corto plazo.

Documentos que además, recordó, pretenden eliminar la violencia sexual comercial de niñas, niños y adolescentes, la discriminación y extorsión por parte de autoridades y proxenetas.

En tanto, finalizó, que las muertes de las trabajadoras sexuales están aún impunes, sin ningún acusado y menos sentenciados.

 

EN ESTE AÑO SE DENUNICÓ LA EXPLOTACIÓN SEXUAL DE MENORES Y SÚBDITOS EXTRANJEROS EN LENOCINIOS Y BARRAS QUE HAY EN LA PAZ Y EL ALTO POR PARTE DE EXAUTORIDADES POLICIALES Y DEL MINISTERIO PÚBLICO.

 

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