El estudiante universitario de 20 años que murió ayer por la tarde en medio de una movilización que fue dispersada por la Policía en El Alto, habría fallecido a consecuencia del impacto de una bolilla de vidrio o canica, que, según lo aseveró ayer el Gobierno, fue lanzada con el impulso de un petardo desde la pasarela donde se generó el bloqueo de los alumnos de la Universidad Pública de El Alto (UPEA), descartando así, sin decirlo textualmente, que se trate de un arma de fuego usada por algún agente uniformado, como en principio se especuló. 

La víctima es Jonathan Quispe Vila, un alumno de primer año de la carrera de Comunicación Social de la UPEA, que en las fotografías en vida que se tienen del muchacho antes del enfrentamiento con los policías, se lo ve al frente de los movilizados y agarrando, junto a otros de sus compañeros, la pancarta de la carrera que eligió seguir. 

La muerte de Quispe provocó, además del dolor por la pérdida de una joven vida, la reacción de los universitarios en el país, que se declararon en movilización permanente, las dudas de las autoridades de la UPEA sobre la veracidad de las formas en que se indica que el muchacho perdió la vida y el repliegue de tres jefes policiales de La Paz y El Alto, que fueron puestos a disposición de la justicia.

"Hemos instruido el repliegue del coronel Marco Polo Garzón, comandante policial de El Alto; del teniente coronel Herbert Antelo Alarcón, subcomandante UTOP Centro, y del mayor Rómulo Peredo Candia, comandante UTOP El Alto, para que este repliegue, además de ellos poniéndose a disposición de la justicia, pueda coadyuvar en una investigación rigurosa", dijo ayer durante la primera conferencia de prensa que dio el ministro de Gobierno, Carlos Romero, donde además aseveró que la investigación llegará hasta las últimas consecuencias para establecer las responsabilidades de los autores materiales e intelectuales del hecho de sangre.  

Un impacto letal

Antes de la medianoche, y con el resultado de la autopsia realizada en el cuerpo de Quispe, Romero volvió a recorrer los medios de comunicación indicando que lo que acabó con la vida del universitario fue un proyectil de cristal, que ingresó por el pecho del muchacho y se terminó alojando en uno de sus pulmones.  

Durante la segunda explicación de Romero sobre lo sucedido, que demandó la instrucción del presidente Evo Morales de una investigación profunda e inmediata, estuvo acompañado por el comandante nacional de la Policía, Faustino Mendoza, y el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de La Paz, Johnny Aguilera.

Esta última autoridad fue quien precisó que la causa del deceso de Quispe fue el desangramiento, producido por el impacto atípico de una bolilla de cristal que provocó una laceración cardiaca y terminó en el pulmón derecho del occiso. Además, Aguilera señaló que como parte de la investigación del hecho ya se estaba realizando el seguimiento de personas que pudieran estar involucradas.  

Pese a que Aguilera dijo que durante la autopsia estuvieron presentes autoridades designadas por la UPEA como veedores, lo mismo que los familiares de Quispe, el rector interino de la casa de estudios superiores de El Alto, Ricardo Nogales, indicó que no confiaba en las aseveraciones expuestas por el Gobierno sobre las razones que provocaron la muerte del estudiante de Comunicación Social y se animó a señalar, basado en información que recibió, que había testigos que vieron a un agente disparar a quemarropa en contra del universitario en un callejón.

"Hay testigos de lo que pasó, estamos viendo qué haremos", puntualizó Nogales, que llegó ayer por la noche del congreso del sistema universitario nacional que se estaba desarrollando en Potosí y que fue suspendido cuando se supo de la muerte de Quispe en medio de la
represión con la Policía.

El representante nacional de la Defensoría del Pueblo, David Tezanos, hizo conocer que la institución que dirige abrió una investigación de oficio sobre la muerte de Quispe y condenó el uso excesivo de la fuerza por parte de los uniformados, aunque el comandante Mendoza aseguró que los agentes que participaron en esa situación actuaron respetando los derechos humanos de los manifestantes.

Experto sugiere más pericias

Romero, además de explicar que la muerte de Quispe fue provocada por la bolilla de cristal y mostrar la fotografía de un joven que se observa en la pasarela  activando un petardo hacia la autopista, también dijo que el proyectil ingresó de arriba abajo en la humanidad del estudiante. 

Sin embargo, el exdirector de la Felcc de Santa Cruz Juan Carlos Ramos indicó, basado en los años de trabajo al frente de la unidad de investigación criminal cruceña, que aún es necesario realizar pericias balísticas complementarias para afirmar detalles específicos del lugar, posición, trayectoria y distancias en el hecho de la UPEA.

Ramos explicó que hay la probabilidad de que un proyectil como la canica de vidrio sí puede provocar la muerte de una persona o generar lesiones letales. Recordó que años atrás, durante la intervención de movilizaciones universitarias, un par de policías que él conoce perdieron, cada uno, los ojos a consecuencia de estos proyectiles, aunque insistió en que con pericias complementarias se puede desvelar desde dónde se lanzó el proyectil que acabó con la vida del estudiante universitario.

Además, el ex jefe policial dijo que si la familia tiene dudas sobre la veracidad de lo que indica el estudio forense, tiene la posibilidad de pedir una autopsia comparativa complementaria que puede confirmar el trabajo ya realizado o generar elementos contradictorios a dicha pericia.

Vida truncada

Jonathan tenía una afición al periodismo que sorprendía a sus propios compañeros. Sabía lo que pasaba en varias partes del mundo por su apego a la lectura. Su meta era ser periodista y solo pudo pasar cuatro meses de su aventura preprofesional. 

Él era alegre y deportista, así lo recuerda Róger Rivero, su amigo y compañero de aula. Compartían varias materias y el fallecido se destacaba en Lenguaje. 

"Sabía mucho, conocía mucha información. Iba a ser un buen periodista", lamenta su amigo. A su lado está Carola Quispe, también compañera de Jonathan. Ella destaca la actitud del joven. "Llegaba siempre alegre, nos animaba a hacer deporte y algunas tardes íbamos a jugar", lo recuerda. 

La puerta de la carrera de Comunicación Social de la UPEA tiene un crespón negro gigante y afuera los estudiantes solo hablan de Jonathan, mientras se preparan para protestar.

Desde El Alto 

Reunión para hoy
El dirigente alteño Roberto de la Cruz hizo una convocatoria a los alteños en solidaridad con la familia de Jonathan Quispe Vila, mientras que se espera para hoy una reunión de toda la institucionalidad de El Alto para fijar una posición conjunta por lo ocurrido.

Condolencia edil


La alcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón, expresó su profundo dolor por la muerte del estudiante y se solidarizó con su familia.

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