El presidente de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) El Alto, Rubén Paz, advirtió el sábado a los opositores al gobierno de Evo Morales que esa urbe, colmada por la migración campesina, fundamentalmente de origen aymara, protegerá el proceso de cambio que vive Bolivia.

"La ciudad de El Alto ha sido quien ha forjado este proceso de cambio", afirmó, en referencia a la insurrección de octubre de 2003, que derribó al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada e interrumpió la continuidad del modelo neoliberal en Bolivia.

El dirigente agregó que los políticos de centro derecha quieren dividir a la Fejuve de El Alto y a la Central Obrera Regional (COR) con el único interés de "desestabilizar" al Gobierno, según ABI.