Fotos: Fredd Ramos /Página Siete
    Fotos: Fredd Ramos /Página Siete
    Un policía controla el tráfico en una de las calles de El Alto.

      Los choferes pagan desde dos bolivianos por infracción


      DELITO Un agente dice que no les queda otra debido a los bajos sueldos. El comandante departamental de la unidad critica la situación y advierte sanciones.

      Margarita Palacios /La Paz - 03/11/2012


    En la calle 3 de la avenida Carrasco, de El Alto, Juan gira repentinamente su minibús de la línea 602 hacia la derecha, alterando así su ruta. Un policía de Tránsito se acerca y antes de que le llame la atención, el chofer le entrega un boliviano. "¿Qué es pues esto, me estás insultando", le interpela el agente y el conductor le da otra moneda más.

    "Todo ha subido, hasta las coimas", se queja Juan a la periodista que presenció el hecho como una pasajera más. Asegura que en El Alto hay una tarifario de coimas para los policías de Tránsito. Con él coinciden otros dos conductores y un uniformado. 

    Así por girar en "U" se paga desde dos bolivianos; estacionar en sitios prohibidos, desde cuatro bolivianos, no tener la hoja de ruta, diez, y conducir ebrio, hasta 50. 

    Sin embargo, según el cargo del policía, la multa sube. Por ejemplo, si un cabo es quien amonesta por estacionarse en sitios prohibidos se paga cuatro bolivianos, pero si es un subteniente "ya es más difícil, a veces se les da diez", cuenta Javier, chofer de la línea 935.Una de las faltas difíciles de sobornar es la conducción en estado de ebriedad, que está catalogada por el Código Nacional de Tránsito como una infracción de primer grado. La multa oficial, en la Unidad Operativa, es de 200 bolivianos; sin embargo, en las calles la coima llega entre 40 y 50.

    "Nunca me han agarrado borracho, eso ya es más difícil de coimear, pero mis compañeros pagaron 50 pesos y con suerte no lo han llevado a Tránsito, pero si tiene casquito (el policía) te lleva directito", acota Javier. 

    En el caso de Juan, él infringió el artículo 130 del Código de Tránsito por no respetar la ruta para los vehículos de servicio público urbano. Su papeleta de control establece que su recorrido es ir hasta Kenko, pero para evitar congestionamientos y conseguir más pasajeros él opta por otras calles.

    Roberto, chofer de la línea 809, comenta que la hoja de ruta es clave para evitar las multas y, por ende, las coimas. "Sin plata no se puede girar. Si no tienes la hoja de ruta te sacan más plata".

    El tarifario oficial establece que si el conductor no tiene la hoja debe pagar 50 bolivianos a la Unidad de Tránsito. Los choferes prefieren dar diez bolivianos al policía. 

    Habla la Policía

    Un policía de base consultado por Página Siete reconoció la situación, pero dice que no le queda otra. Gana 1.200 bolivianos mensuales y tiene cuatro hijos.

    "No queda otra, en mi hijo chiquitito en pañales nomás gasto, los otros me piden todos los días para su internet. Y mi hija quiere vestirse con zapatitos nuevos, como sus compañeras quiere andar. Para esas cosas el sueldo no alcanza, por eso nomás me recibo", dice.

    El comandante departamental de Tránsito, Carlos Gutiérrez, critica la situación y dice que los bajos sueldos son pretextos. 

    "¿Alguien lo obligó ser policía? si ve que no le abastece, sálgase, dedíquese a hacer otra cosa. Este uniforme tenemos que respetar".

    Asegura que hay sanciones disciplinarias estrictas contra los uniformados que reciben sobornos. Éstas van desde el arresto hasta procesos. 

    Dirigencia de choferes

    El secretario ejecutivo de la Federación de Choferes de El Alto, Ismael Fernández, opina que es necesario reunirse con la Policía para buscar una solución a esta problemática. Asegura que es un asunto de estructura.

    "Nuestros compañeros no pueden seguir con ese tipo de sobornos, pero éstos son temas de estructuras, más de fondo".

    Opiniones

    Carlos Gutiérrez, comandante de Tránsito"El que recibe sobornos por primera vez lo arresto 24 horas, y si continúa con esa acción lo pongo a disposición para que se lo procese. A los policías que no reciben coimas yo los premio, les regalo una polera, una camisa del uniforme y les entrego un memorándum porque hay que estimular las acciones positivas.Ante cualquier denuncia yo la investigo, porque no estoy para apañar a nadie y menos en esas acciones.

    No permito que algunos malos policías lucren con sobornos y eso se evita con supervisión y control. Es la cultura que tenemos que nos dice que dar coimas es algo normal, la gente está acostumbrada a lo más fácil. 

    Desde que estoy a cargo del departamento les he pedido un cambio de actitud, nosotros tenemos que dignificar nuestra profesión, por más humilde que sea.

    El policía no está para estar pidiendo moneditas, así no está cumpliendo su trabajo".


    Ismael FernándezFederación de El Alto "Nuestros compañeros no pueden seguir con ese tipo de sobornos a la Policía, pero éstos son temas de estructuras, más de fondo.Las coimas se producen debido a la falta de vías, al congestionamiento vehicular, no es solamente la culpa del chofer y del policía, si no que es un tema que va más allá.

    Por eso, para solucionar este ingrato problema se tienen que buscar las soluciones (de forma coordinada) con las autoridades del Gobierno Central y también del gobierno municipal. 

    Lastimosamente hay policías que se aprovechan de la situación (de las coimas). Es evidente que hay malos policías que hacen quedar mal a la institución y hacen ese tipo de cobros a los conductores, que están fuera de la realidad y fuera de cualquier norma.

    Entregar coimas es una indisciplina, no es correcto. Que ya se haya hecho costumbre, creemos que esta problemática tiene que cambiar.


    5 entidades causan 80% de la corrupción



    Un estudio realizado en 2010 por la consultora Gallup International sobre la corrupción en Bolivia revela que cinco instituciones se llevan el 80% del dinero generado por la corrupción: Policía, Aduana, Migración, Justicia y Alcaldías. 

    "El monto es tan grande que se podría con él triplicar el salario de los 36.000 policías, construir mil postas o centros de salud o duplicar el salario de los maestros. Y adquiere más relevancia cuando vemos un importante contingente de bolivianos dispuestos a pagar más por tener un servicio en una institución no corrupta", indica la investigación.

    Las conclusiones muestran que hay una mayor propensión a pagar coimas por parte de los hombres, edades intermedias, niveles socio económicos altos y bajos.

    Además se informa que la corrupción en el sector público triplica en proporción al del sector privado.


Pagina Siete