El capitán Raúl Cáceres se encuentra al mando de 80 gendarmes municipales, que son los encargados de controlar el estado de los productos puestos a la venta en los diferentes centros de abasto de El Alto.

• La autoridad ocupa el cargo desde junio del pasado año y aseguró que estas llamadas comenzaron hace dos semanas, cuando se incrementaron los controles en La Ceja.

ANF.- El intendente municipal de El Alto, capitán Raúl Cáceres, recibe, desde hace algunos días, constantes amenazas de muerte mediante llamadas telefónicas a su celular, por parte de algunos propietarios de puestos comerciales ante el incremento de los operativos de control y confiscación de productos en mal estado, que ponen en riesgo la salud de la población alteña.

Cáceres, que ocupa este cargo público desde junio de 2012, indicó que las amenazas comenzaron desde que ejecutó, hace dos semanas, operativos de control en La Ceja de El Alto, en busca de intimidarlo y obligarlo a reducir las confiscaciones de productos insalubres, sobre todo los relacionados con las bebidas alcohólicas adulteradas.

"Estoy recibiendo llamadas telefónicas sin identificación, con números privados, donde me amenazan de muerte y de inventar denuncias en contra mía para sacarme del cargo. Esta gente que se dedica al comercio ilegal se ha dado incluso a la tarea de llamar a los asesores del Alcalde para desprestigiarme y acusarme de una serie de ilegalidades, todo esto porque el Intendente trabaja y clausura negocios de gente sin escrúpulos, que comercializa productos que ya están vencidos y juegan con la salud del pueblo", dijo.

El oficial indicó que esta campaña de intimidaciones en su contra no evitará que continúe con sus labores cotidianas al frente de la Intendencia, más aún cuando está a punto de descubrir a una red delictiva de comerciantes inescrupulosos que hicieron de la adulteración de whiskies, rones, singanis y productos comestibles una industria de hacer dinero a costa de la salud de la ciudadanía.

La Intendencia municipal alteña cuenta con sólo 80 efectivos para controlar centenas de puestos de venta, bares, lenocinios, licorerías, tiendas y diversos negocios dedicados a la venta de productos comestibles. Cáceres incrementar en abril próximo a 140 funcionarios para reforzar las tareas cotidianas.

Además, recordó que de junio de 2012 hasta enero pasado se confiscó y destruyó 60.000 productos en mal estado y falsificados, por lo que se procedió en diversos bares y negocios de venta de bebidas alcohólicas, por lo que ahora se estructura un nuevo plan operativo para emitir resoluciones municipales de suspensión definitiva de las licencias de funcionamiento de los negocios que constantemente infringieron la Ley.

"Estamos elaborando desde las oficinas de recaudaciones las resoluciones a través de las cuales vamos a dar de baja a muchas de estas licencias que son reincidentes. Hay actividades que tienen incluso 25 cierres cada una de ellas, cuando la norma señala que sólo pueden ser cerradas tres veces. Por tanto, una vez dadas de baja, esos negocios serán declarados clandestinos y se confiscará todos los activos que se encuentren dentro de esa actividad", dijo.


El Diario.