Una misión de parlamentarios de la República Federativa de Brasil, acompañada por el embajador de Bolivia en Brasilia, Jerjes Justiniano, realizó ayer una investigación in situ, en procura de establecer los defectos que facilitan la ilegal y clandestina migración de ciudadanos bolivianos hacia la industrial ciudad de San Pablo, donde, supuestamente, se concentra la mayor parte del tráfico de personas a las cuales las someten a una condición de esclavitud. 

Los parlamentarios, Amauri Teixeira, presidente de la comisión investigadora, Ivan Valente y otros realizaron un recorrido a pie por la plaza Juana Azurduy de Padilla, donde se encuentran la mayor parte de las oficinas de contratación de personal, ofreciendo no sólo pasajes, sino una buena estada y salarios tentadores que logran captar la atención.

El embajador Jerjes Justiniano sostuvo que se ha constatado que existe un tráfico de personas y la ilegal migración de bolivianos en la ciudad de El Alto, por parte de algunos inescrupulosos que son ciudadanos alteños. EL DIARIO acompañó en el recorrido de la comisión diplomática en la zona de Villa Dolores de El Alto.

El Diario