Una menor de nueve años, quien acompañaba a su madre en el proceso de identificación de autopartes organizada por el Ministerio Público, encontró el vehículo de su padre fallecido a pesar de que había sido desmantelado, presuntamente, por el "Clan Juli".

En este caso se dio a conocer que el cuerpo de su progenitor no aparece desde el 5 de abril del presente año.

RELATO DE LOS AFECTADOS

Una caravana de 16 motorizados llenos de familiares de las víctimas de robo de vehículos llegaron hasta el primer inmueble ubicado en el sector de Río Seco, calle Corpa Nº 4505, donde se pudo evidenciar que cerca de ocho ambientes eran destinados al acopio de autopartes, razón por la que la gente que buscaba sus motorizados debió hacer fila en puertas del inmueble que fue desprecintado para luego ingresar y poder reconocer sus vehículos.

El primer caso presentado se dio con la familia de Edgar Mollericona M., quien trabajaba como taxista, desapareció el pasado 5 de abril luego de salir de su casa y no retornó hasta la fecha, mientras que el motorizado totalmente desmantelado fue reconocido por la familia quienes exigían a los investigadores que deban buscar el cadáver del propietario a quien, presuntamente, el Clan Juli lo habría asesinado para sustraerle el motorizado.

"Señores autoridades ayúdanos a encontrar el cuerpo de mi hermano, hasta ahora no aparece y ahora encontramos su vehículo todo chatarra esta placa 938-NTS es de nuestro vehículo. Estos auteros que hoy se encuentran en la cárcel tienen que decir que ha pasado con el cuerpo del propietario del vehículo, estas son sus puertas, sus ventanas, el parabrisas, por favor mi hermano deja en la orfandad a tres menores de 12 años", exclamó el hermano del conductor Constantino Mollericona.

La segunda familia de supuestas víctimas del Clan Juli reconoció la placa de control de su vehículo Toyota 2361-IHG, color blanco, el mismo que fue robado el 7 de marzo, mientras que el cuerpo sin vida del conductor fue encontrado abandonado al interior de una casa amarilla desalojada.

El cuerpo presentaba indicios de un posible acogotamiento para luego sustraerle el motorizado, del cual, sólo se encontraron las placas, explicó el fiscal de la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos (Diprove), Edwin Sarmiento.

La tercera presunta víctima de robo de vehículo fue identificada como Juan C. R.; el vehículo con placa de control 938-NTS fue sustraído de la puerta del domicilio del afectado en Villa Victoria. El vehículo estuvo con registro de robado hace dos meses y estuvo a punto de ser desmantelado, mientras que los propietarios agradecieron a los investigadores y al Ministerio Público por la labor efectuada porque las víctimas deben a una entidad bancaria cerca de $us 7.000, dinero con el que lograron adquirir su herramienta de trabajo.

"Esta es mi movilidad oficial, fue robada el 14 de febrero, tenemos todos los documentos de propiedad del vehículo y vamos a realizar todos los trámites y seremos parte del juicio contra estos criminales auteros", exclamaron las víctimas quienes por desesperación e impotencia sólo podían llorar al relatar sus casos.

En las puertas del inmueble donde las víctimas aguardaban su turno para ingresar a reconocer sus vehículos, muchos de ellos daban cuenta que sus vehículos fueron sustraídos de las puertas de sus viviendas luego de una jornada de trabajo como taxistas. O que en dos casos los cuerpos de los conductores fueron encontrados en zonas baldías con signos de haber sido cogoteados.

En otros siete casos los propietarios de vehículos de marca Toyota y Caldina dieron a conocer que luego de haber sido sustraídos sus motorizados de la puerta de su vivienda ellos recibían diferentes llamadas telefónicas quienes les pedían la entrega de montos de dinero desde 1.500, 2000 y 2.500 dólares como compensación para que puedan recuperar sus vehículos.

El dinero solicitado por los miembros del Clan Juli debía ser entregado al interior de la cárcel de San Pedro donde estarían los demás componentes de la banda, luego de entregar el dinero los antisociales no devolvían el vehículo y sólo amedrentaba a las víctimas.

Fuente: El Diario.