(Erbol).- La planta de tratamiento de Puchukollo, de la ciudad de El Alto, es incapaz de tratar las aguas residuales del 41% de la población alteña, pues su capacidad es de 500.000 habitantes, pero, según el Censo 2012, la población de esta ciudad llega a 848.840.

"(Su capacidad) era para unos 500 mil habitantes y actualmente aguanta un poco más y a las industrias", sostuvo el técnico de Recursos Hídricos y Riego del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, José Luis Lohore.

El funcionario explicó que la planta de Puchukollo está construida para tratar aguas domésticas y no de industrias, las cuales también envían sus aguas residuales.

En criterio de Lohore, esta situación genera una desestabilización e ineficiencia de la planta.

Entre los residuos más contaminantes que merman la eficiencia de la planta están las curtiembres, puesto que entre los residuos de esta industria está la solución de Sulfato de Sodio que se utiliza para disolver los pelos de los cueros, evitando así que se tenga que afeitar, de acuerdo al técnico.

Estimó que cada industria mediana descarga unos 30 metros cúbicos de aguas residuales por hora.

El responsable de Comunicación y Difusión Ambiental de la Alcaldía de El Alto, Luis Salles, indicó que el Gobierno Municipal tiene registradas legalmente 2.500 industrias y que, de manera clandestina, hay otro número similar, lo que sumaría unas 5.000 empresas, entre pequeñas, medianas y grandes.

El funcionario edil aclaró que no todas generan residuos líquidos que son despachados por la alcantarilla o a los ríos.

La falta de construcción de otra planta o ampliación de Puchukollo para tratar las aguas residuales de la ciudad genera problemas ambientales y contaminación del lago Titicaca, pues todas las aguas no tratadas por la planta desembocan en la bahía de Cohana.

Esta situación provocó alarma no solo en la ciudadanía sino también en las autoridades, que en las últimas semanas decidieron hacer una limpieza de los desechos que se encuentran en los tres ríos alteños que alimentan al lago.

José Luis Lohore aseguró que para realizar un buen trabajo en el tratamiento de las aguas residuales la ciudad de El Alto necesitaría entre cinco a siete plantas de tratamiento, dependiendo a la tecnología.

La Alcaldía de El Alto pretende construir una nueva planta en el distrito rural de Tacachira, sin embargo, los comunarios de este sector rechazan la obra por temor a la contaminación que acarrea. 

Fuente: El Diario