El Alto se apacigua  en medio de 3.500 toneladas de basura

La basura se acumula en las calles y se convierte en un foco de infección en la urbe alteña.

Leny Chuquimia /  El Alto
"La basura de ocho días  está acumulada en las calles. Exigimos a la justicia que tome cartas en el asunto e intervenga de una vez el bloqueo", reclamaba ayer   el vecino de Villa Ingenio, Martín Apaza,  en puertas de la FELCC El Alto. Era uno del centenar de ciudadanos que pedían a la Policía  que  detengan a los movilizados por atentar contra la salud pública.   
Por octavo día consecutivo, ayer vecinos del Distrito 13,   afines a la Fejuve,  mantuvieron el  bloqueo en la entrada del relleno sanitario de El Alto .  El jefe técnico de la Empresa Municipal de Aseo de El Alto (EMALT), Guido Navarro,  indicó hasta ayer que   3.500 toneladas de basura se habían acumulado en las calles alteñas.
Las protestas de la Fejuve, por  la designación  directa de subalcaldes por la burgomaestre electa Soledad Chapetón, se esfumaron. Ayer la urbe alteña retomó sus actividades con  normalidad, salvo por la basura.  
"Los bloqueadores están ya acostumbrados. No es la primera vez que nos bloquean el relleno sanitario. Preocupa porque esta mañana (ayer) los bloqueados estaban reuniéndose con dinamitas y petardos porque varios vecinos querían ir a desbloquear", sostuvo Apaza cerca de uno los puntos de acumulación de bolsas negras con desechos.
Vecinos del Distrito 8 dieron el lunes un plazo, que se cumple hoy, antes de desbloquear "por las buenas o por las malas" el botadero municipal. "El Alto es grande y no podemos seguir así. Esta noche (ayer) vamos a evaluar  la situación en una asamblea y si es necesario vamos a ir a desbloquear   nosotros mismos", aseveró la dirigente vecinal del Distrito 8,  Cristina Coaricona.
 Cerca la Plaza del Lustrabotas, una montaña de basura llega hasta media calle. Vehículos y peatones  pasan por encima sin poder esquivar los deshechos que comienzan a descomponerse  y oler empeora con  el calor del sol. Sin embargo, el foco insalubre de ésta y las  calles adyacentes es  sólo a una pequeña parte de las 3.500 toneladas acumuladas tras los ocho días de bloqueo. 

"En promedio diariamente se recogen hasta 539 toneladas de basura. El centro es una  zona comercial donde hay restaurantes que no pueden guardar la basura y la sacan", dijo Navarro.
El  pedido  a los vecinos de que mantengan  la basura en sus casas  no tuvo efecto; por ello la comuna  toma medidas alternas para aminorar los efectos. EMALT  habilitó un punto de transferencia en Molino Andino donde se traslada parte de la basura. Al no ser un relleno sanitario, el lugar es fumigado con la esperanza de   controlar los vectores.
    "Estamos monitoreando incluso el barrido de las calles, pero a pesar que TREBOL tiene a las barrenderas, no contamos  con la maquinaria necesaria", sostuvo.
  Explicó que los carros basureros se encuentran "atrapados" en su centro de operaciones, ubicado a menos de un kilómetro del botadero municipal. Allí los bloqueadores han cavado zanjas para evitar su salida. 
    

Denuncian el robo de  computadoras

 

La secretaria municipal de Desarrollo Humano, Nancy Conde, denunció que tres computadoras fueron sustraídas  de sus oficinas. Apunta a   funcionarios ediles que actuaron en complicidad con   dirigentes de las  juntas escolares.
"El  martes pasado me vi sorprendida por la toma y vigilia de las oficinas por parte de supuestos representantes de las juntas escolares y hoy nos hemos percatado  que faltan tres computadoras. No hay puertas forzadas lo que no dice que se hizo en complicidad", señaló Conde.
   Explicó que estos equipos tenían  toda la información sobre el manejo de proyectos y financiamiento de la Secretaría. A su juicio,  el robo busca esconder las irregularidades en el manejo de esta instancia en pasadas gestiones.
 La autoridad presentó la denuncia formal y señaló  como  principales sospechosos  a los funcionarios afines a la anterior gestión y a los dirigentes que  le impidieron ingresar a las  oficinas. No dio nombres para no entorpecer la investigación.

Fuente: Página Siete