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febrero 05, 2011

Hay alojamientos en El Alto que funcionan como lenocinios .

11:11 a. m.
Inseguridad: Pese a los controles que ejecutan la Policía y otras autoridades, esos centros de hospedaje esconden otras actividades.

Desde hace cinco años, el brindar cobijo a turistas o visitantes en El Alto dejó de ser rentable para los alojamientos, por lo que muchos de sus administradores los transformaron en moteles populares y en algunos hasta ofrecen servicios de damas de compañía.

De acuerdo con datos extraoficiales, hay al menos 15 alojamientos ilegales en la Ceja de El Alto, tres en Río Seco, cuatro en Villa 16 de Julio y otros tantos en Senkata que no cumplen las normas y funcionan entre las 19.00 y las 06.00 del día siguiente.

Dos de los administradores de estos centros afirmaron, en reserva, que sus ingresos son mejores con la nueva actividad. Las autoridades y dirigentes gremiales lo saben, pero los vacíos legales y la falta de recursos les impiden actuar con mayor energía.

Lily Cortez, representante de la Organización de Trabajadoras Nocturnas (OTN) de La Paz y El Alto, reveló la situación. "Hace unos años, ingresar a un alojamiento significaba que uno era viajero o que visitaba a algún pasajero, pero ahora representa la búsqueda de compañía o de que una joven ofrecerá sus servicios a sus potenciales clientes.

A menos de 100 metros del edificio del Concejo Municipal alteño, sobre la avenida Tiwanaku, funcionan aproximadamente una decena de alojamientos. Ofrecen una gama de servicios, ducha, televisión por cable o aire acondicionado, aunque los hay que tienen habitaciones de cuatro metros cuadrados, en las que sólo cabe un catre de una plaza, un colchón de paja o esponja cubierto por sucias frazadas. El hospedaje cuesta entre 20 y 30 bolivianos por una o dos horas.

El propietario de uno de los locales observados que está ubicado en Villa Dolores admitió que "el alojamiento ya no es negocio si sólo atendiéramos a turistas o viajeros. Por eso aceptamos a huéspedes que ingresan en compañía de personas de otro sexo".

Aunque la mayoría opera como moteles populares de a pie, otros locales disponen de un ambiente en el que jóvenes mujeres esperan clientes. Ellos entran, escogen una pareja y toman una pieza. En promedio, según el mencionado administrador, cuya identidad se guarda por razones obvias, refiere que cada día recibe cinco parejas. Agregó que "sin este plus, los alojamientos se morirían".

Amparo Borda, asesora de la Cámara de Turismo y Hotelería de El Alto, afirmó que en esa ciudad funcionan medio millar de estos locales, pero sólo 45 empresas están afiliadas.

La gran mayoría es ilegal. Esos centros no cumplen los requisitos exigidos por la Gobernación y la propia Policía. Ambas instituciones multaron a alrededor de 50 establecimientos de este tipo.

Borda explicó que muchos de los locales ilegales "han dejado una mala imagen" a los hostales que cumplen las normas y que realmente prestan el servicio para el que se diseñaron.

"Los alojamientos ilegales colocan sus letreros a partir de las 18.00 o 20.00, no tienen nombre y se dedican a la prostitución. En cambio, nuestros afiliados están registrados y su identificación es fija, además llevan el nombre".

El vicepresidente de la Cámara, Macedonio Quispe, recordó que hace dos años, sólo había tres alojamientos que se dedicaban a alquilar piezas a parejas, motivo por el que fueron expulsados de la organización.

"Hay competencia por el gran número de alojamientos, pero de los 450 ilegales que se han identificado, sólo 100 funcionan regularmente".



Proliferan como hongos

Lily Cortez afirmó que los alojamientos proliferan como hongos, sin ningún tipo de control y menos licencia de funcionamiento. "Las casas de masaje y los alojamientos son ahora lugares donde los clientes acuden para mantener relaciones sexuales. Pero también son lugares donde merodea la delincuencia, que convierte una breve estadía en un peligro".

El teniente coronel Adolfo Cárdenas, jefe de la división de Trata y Tráfico de Personas de la fuerza anticrimen de El Alto, dijo que hay "algunos alojamientos que han distorsionado su función real y se han convertido en centros de explotación sexual comercial".

En un recorrido por la Ceja de El Alto, La Prensa comprobó que algunos alojamientos ilegales abren sus puertas durante el día a pequeños grupos de proxenetas que manejan a menores de edad que ofrecen sus servicios en plazas y parques de la 12 de Octubre, Villa Dolores y un sector de la zona 16 de Julio.

Este medio intentó entrevistar a autoridades de la Gobernación para conocer su punto de vista, pero no tuvo éxito.

La Cámara de Turismo y Hotelería solicitó a las autoridades efectuar labores de control y represión constantes para evitar que estos centros surjan en otros puntos de la ciudad. No es extraño ver el ingreso de menores a estos locales, en los que el cuidado sanitario es prácticamente inexistente y los usuarios se arriesgan a contraer enfermedades de diversa naturaleza.

La Policía halló tres cadáveres

El mes anterior, tres personas fueron halladas muertas por intoxicación química en alojamientos de esa urbe, según los registros de la fuerza alteña de lucha contra la delincuencia.

Juan Carlos Calle Mújica (18) fue encontrado a la medianoche de un sábado por el administrador del alojamiento Cóndor, mientras agonizaba en una de las habitaciones junto con su pareja. La víctima falleció en la clínica Villa Dolores. La joven aún se encuentra en proceso de recuperación.

En otro caso, Víctor Apaza Cancari (25) y Petrona Valencia de Choque (35) fallecieron en la habitación número seis del alojamiento 16 de Julio, situado en Villa Ballivián. Se presume que los dos murieron por intoxicación química.

El año pasado, al menos tres trabajadoras sexuales fueron degolladas o ahorcadas en alojamientos alteños.

Según representantes del gremio, estos hechos también se registran en la ciudad de La Paz, aunque en menor número. Las afiliadas a OTN arriesgan sus vidas cada día, sin que las autoridades establezcan mecanismos de control.

Para destacar

El negocio de los alojamientos en El Alto es uno de los de mayor crecimiento. No hay forma de impedir su funcionamiento.

Algunos de estos locales sacan sus letreros por las noches y admiten a clientes sin exigirles identificación.

De acuerdo con datos extraoficiales de la Gobernación, el año anterior, alrededor de 50 de estos locales sufrieron sanciones.

Una modalidad de locales de esparcimiento se denomina combo. Un mismo centro nocturno ofrece tres servicios.

Al combo se ingresa por un restaurante, pero otro ambiente funciona como discoteca y en otra parte hay habitaciones.

La pantalla es un restaurante al que no se puede restringir el ingreso de parejas o menores de edad.


http://www.laprensa.com.bo/noticias/5-2-2011/noticias/05-02-2011_10850.php

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