(Atipiri).- Efectivos de la Intendencia Municipal de la ciudad de El Alto, clausuraron el bar denominado "cementerio de elefantes" , donde habrían fallecido al menos tres personas que consumían alcohol requemado de una lata, aseguró el Comandante de la Guardia Municipal, Teniente, Raúl Orozco.
 
El presidente de la zona Rómulo Venegas, dijo que en este cementerio de elefantes, funciona desde hace dos años, aproximadamente. Allí fallecieron tres bebedores consuetudinarios.
Una vieja puerta metálica pintada de negro con N° 2604 cierra el ingreso a un zaguán alfombrado de barro. 
 
En el fondo una lata tiznada humea en un improvisado fogón fabricado de adoquines. Una media docena de bolsitas de té nadan en la infusión de alcohol, consumida con avidez por los temblorosos parroquianos víctimas del frio y el vicio.
 
Tras la intervención de la guardia municipal abandonan; de dos en dos el lugar, con el rostro descompuesto por los rigores de la bebida.
 
Otros salen como de un escondrijo, frotándose los ojos de un cuarto sin ventanas de 4 por 7 metros. Sobre el piso descansa una payasa y frazadas. En los extremos unas tres bancas improvisadas de madera.
 
Este "cementerio de elefantes" está ubicado en la calle Beltrán de la popular zona 16 de Julio al norte de esta urbe. Era atendido por una temblorosa mujer despeinada de cabello largo. 
 
"Es prácticamente es un cementerio de elefantes. Aquí hemos sacado ya a tres muertos", expresó uno de los vecinos. Esta versión es corroborada por otros tres ciudadanos. Ninguno quiere dar su nombre por temor a represalias.
 
Molestos los vecinos, en ese entonces, con ayuda de un tractor demolieron la construcción. Poco tiempo después volvieron a levantar unos cuartos. En los últimos meses se construye un edifico de tres plantas.
 
El cineasta Tonchy Antezana el 2008 estrenó un film en el que narra la historia de un alcohólico que decide morir encerrado en lo que la leyenda urbana llama un "cementerio de elefantes"
 
"Estamos pensando expropiar esta casa. La dueña dice que vive en Argentina", expresa Venegas en conversación con el Secretario General de la Alcaldía, Sergio Choque, quien casualmente realizaba una inspección por el lugar.
 
El comandante de la guardia municipal, teniente, Raúl Orozco tras disponer la clausura del sitio sostuvo sorprendido, dijo que era la primera vez que tenían conocimiento de su existencia.
 
"No reúne las mínimas condiciones para tener ese denominativo de bar",  agrega.
 
Los vecinos de la calle Beltrán, denuncian que una joven casi fue asesinada por las inmediaciones del cementerio de elefantes. 
 
"Es bien grave siempre; piden plata a quien sea sin importar que sea niño o mayor. Sinceramente da mucho miedo pasar de noche por este lugar", agrega uno de ellos.
 
Tres cuadras más allá denuncian la existencia de un bar clandestino. Nadie abre la puerta. Los guardias municipales  al final se alejaron del lugar.