La Razón - Miguel A. Rivas - El Alto

Desde 2004, cuando fue promulgada la Ley de Promoción Económica 2685, de El Alto, sólo 29 empresas se asentaron en esa ciudad al amparo de sus beneficios tributarios. Otras nueve tramitan actualmente los descuentos que permite la norma

FOTO: MIGUEL RIVAS

Materia prima y maquinaria de la compañía Amazonic Mad, que exporta madera preelaborada.

 

Los expertos y autoridades alteñas consideran que la razón para que no existan más empresas en el marco de la Ley de Promoción Económica es la falta de información de los micro, medianos y grandes empresarios acerca de los beneficios que ofrece. Éstas se refieren principalmente a la exención impositiva por un plazo máximo de 10 años.

También aluden a que muchos empresarios prefieren la informalidad, pues estiman que el 50 por ciento de las 1.000 industrias registradas en el Servicio de Impuestos Nacionales (SIN), con asiento en la urbe alteña, no están inscritas en ninguna institución estatal ni gremial.

La Ley de Promoción Económica fue promulgada el 2004, durante la gestión municipal de José Luis Paredes. Sin embargo, sólo a partir del 2006 fue tomada en cuenta por los empresarios, según Yves Villazante, consultor economista, contratado por el Gobierno Municipal para explicar sus beneficios, en el marco de una campaña de promoción que busca revertir esta situación.

"Fueron tres empresas entre los años 2005 y 2006 que se acogieron a los beneficios de esta ley, pero con la característica de que los funcionarios ediles no tenían el conocimiento suficiente para aplicarla correctamente y brindar una información pormenorizada".

Para las siguientes gestiones, entre el 2007 y el 2008, la cifra de empresas que se adhirieron a la ley es de ocho y se tuvo un alto en las inscripciones hasta el 2010. En este año se logró una mejor divulgación de las bondades de la norma y así se consiguió que otras 18 empresas se acojan a la Ley de Promoción Económica, con lo que actualmente son 29 las beneficiarias.

Otras nueve están en proceso de lograr los descuentos impositivos, con trámites iniciados en esta gestión ante la Oficialía de Promoción Económica de la Alcaldía. Debido a la poca cantidad de empresas que se asentaron en la urbe alteña, al amparo de los beneficios tributarios, el impacto económico producido por la norma es leve. 

Pérdida

"Una empresa puede realizar plantación de árboles u otro tipo de obras donde está ubicada y esto es reconocido por el municipio como pago de impuestos, pero las que no están acogidas ni registradas en el SIN (Servicios de Impuestos Nacionales) están haciendo perder a la Alcaldía ese factor de apoyo a la comunidad", explicó Aldo Ilya Vargas, consultor de la Cámara de Industria y Comercio, que apoyará el proyecto de socialización y explicación de los beneficios de la Ley 2685, que impulsa la comuna.

Vargas hace referencia a que quienes no se acogen a los beneficios de la Ley de Promoción Económica prefieren la informalidad, y considera que esta situación, además de evitar beneficios al municipio, también es un perjuicio para las mismas empresas, debido a que éstas no pueden acceder a la cooperación internacional ni municipal.

La campaña de promoción impulsada por la Alcaldía tiene la finalidad de que, a partir del 2012, se acojan a esta ley 30 empresas por año, para de esa manera aumentar los beneficios económicos destinados a la urbe y  la ciudadanía, pues aquéllas generan empleos. Ahora, las 29 empresas generaron 4.000 empleos directos y 12.000 indirectos, según la Alcaldía.ge

 

GENERADOR DE FUENTES LABORALES

Las 29 empresas registradas en el Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) generan 12.000 empleos: 4.000 directos y 8.000 indirectos, según el oficial mayor de Desarrollo Productivo, Édgar Velasco.

"Si ahora se han logrado 12.000 empleos para la siguiente gestión, si las industrias apoyan en su registro, podremos tener alrededor de 24.000 empleos e incluso podremos llegar a 30.000". Esta perspectiva está asentada en el objetivo de que por año se inscriban en El Alto 30 empresas, gracias a la difusión de la Ley de Promoción Económica, que impulsa la Alcaldía con una serie de seminarios y charlas a los empresarios.