Un mécanico migrante de Ingavi en su taller de lubricantes.

        Varios trabajadores provienen de las provincias Ingavi y Omasuyos

        Migrantes de provincias abren talleres mecánicos en El Alto

        FORMACIÓN Aprenden el oficio gracias a la enseñanza de familiares y la práctica diaria, comentaron cuatro personas que trabajan en la zona Santiago II y Ventilla.

      Migrantes de provincias paceñas, sobre todo de Omasuyos e Ingavi, instalaron talleres en El Alto a lo largo de la avenida Néstor Galindo en la zona Santiago II y en Ventilla. Ahí construyen y reparan chatas (carrocerías que se enganchan a camiones), tolvas (infraestructuras para volquetas) y cisternas, entre otras unidades del transporte pesado. 

      No sólo tienen en común el hecho de que no son del lugar, sino que además que muchos aprendieron el oficio gracias a familiares y la experiencia del día a día, conoció Página Siete luego de visitar talleres mecánicos y hablar con sus trabajadores.

      Un estudio realizado el año pasado por el sociólogo Richard Canaviri reveló que de 126 mecánicos, 114 provenían de provincias.

      En la avenida Néstor Galindo hay más de 20 talleres donde los trabajadores ofrecen diversos servicios. Hay llanteros , muelleros, chapistas, electricistas, especialistas en metal-mecánica, entre otros.

      Uno de los mecánicos es Fausto Mamani, de 29 años, originario de la provincia Ingavi del departamento de La Paz. Él migró hacia El Alto hace más de 15 años. Su oficio comenzó cuando era ayudante en un taller de muelles.

      "Fui de taller en taller, hasta que mi jefe me ayudó abrir mi negocio de llantería", cuenta.

      La mecánica automotriz se aprende con los años y en la "cancha", destaca Germán Paco, de 28 años, otro de los mecánicos quien viene de la provincia Aroma, de La Paz. 

      Germán aprendió el oficio de sus parientes que migraron antes que él. "Mi hermano mayor era experto en reparación de motores de transporte pesado".

      Al principio fue difícil y no había mucha paga, pero siguió adelante, juntó capital y abrió su negocio de llantería en este lugar. Comenta que la falta de oportunidades laborales en el campo provocó un éxodo hacia las ciudades como El Alto.

      Roberto Quenta, de 40 años, de Omasuyos y dueño de un taller de lubricantes, dice que los mecánicos se vuelven especialistas, gracias a la práctica. 

      La importación de vehículos y la nacionalización de autos indocumentados (conocidos comúnmente como chutos) en 2011 expandieron el negocio de los talleres de la zona Santiago II. Por eso, algunos de los dueños decidieron abrir otros locales en zonas como Ventilla. 

      En ese lugar trabaja Jafet Ticona, de 28 años, quien migró de la provincia Ingavi y al igual que Germán y Fausto aprendió el oficio de mecánica automotriz cuando era ayudante de muellería o como encargado de la limpieza de herramientas de los vehículos.

      Hace dos años Jafet se independizó y ahora se dedica a construir tolvas en su taller de metalmecánica. "Aquí nosotros transformamos en un mes camiones en tolvas", agrega. La construcción de chatas se realiza en dos o tres meses, según el contrato.

      Los migrantes, además, traen consigo sus tradiciones, que las festejan en sus talleres. Por ejemplo, cuando los oriundos de Omasuyos celebran la ch'alla invitan a otros compañeros para que inicien la celebración con bebidas alcohólicas. En cambio, lo que vienen de Ingavi, prefieren hacerlo en familia. 

      Quenta cuenta que en esas fiestas se conoce la procedencia de la gente. "Es cuando demostramos la riqueza cultural y económica. Contratamos bandas y grupos".

      Migración joven

    • Encuesta Richard Canaviri, en la encuesta realizada en septiembre de 2010, para la defensa de su tesis "Ch'isllosos... pero orgullosos", de la carrera de sociología de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), informa que de 126 mecánicos, 114 son originarios, en su mayoría, de las provincias Omasuyos e Ingavi; los restantes proceden de Aroma, Pacajes, Loayza entre otras regiones del departamento de La Paz y el interior del país. 


    • Población Las edades de los trabajadores en talleres mecánicos oscilan entre 20 y 24 años, Éstos se inician cuando son ayudantes y es el mayor número empleado por los dueños de los negocios. El censo poblacional de 2001, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) indica que la población de la vecina ciudad es 650 mil habitantes.


    • Servicio En la avenida Néstor Galindo de la zona Santiago II de El Alto, hay más de 20 servicios que ofrecen los talleres de mecánica automotriz. Su ubicación en esta zona es estratégica por el tránsito diario del transporte pesado no sólo de camiones o tráilers, sino de buses interdepartamentales.