Los marchistas se reunieron ayer, a primeras horas de la mañana, para emprender su descenso a la Sede de Gobierno donde se concentraron en la plaza Villarroel.


Los empleados municipales fueron acompañados por representantes de algunas organizacio

Funcionarios municipales y algunas organizaciones sociales de El Alto protagonizaron ayer una contramarcha en oposición a las demandas del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).

La medida partió del Multifuncional de La Ceja y llegó hasta la plaza Villarroel de la Sede de Gobierno.

Según los manifestantes, no se logró convocar a la totalidad de las diferentes organizaciones sindicales de base afiliadas a la Central Obrera Regional (COR) de la urbe alteña, por lo que de la marcha sólo participaron los comités ejecutivos del sector de la Federación de Padres de Familia (Fedepaf), Panificadores, la Federación Sindical Única de Campesinos del Área Rural y Suburbano (Fesucarusu), comerciantes minoristas encabezados por Braulio Rocha y los trabajadores municipales.

Muchas de estas organizaciones sociales eran también controladas por algunas personas designadas para asegurar su descenso a la ciudad de La Paz, algunos de los marchistas aseveraron que estos ciudadanos eran representantes políticos del Movimiento al Socialismo sin especificar los nombres de los implicados. Uno de los ejemplos fue denunciado a la altura de la calle Kollasuyu donde un grupo de cuatro personas era la encargada de anotar a los participantes.

Por otra parte, EL DIARIO pudo comprobar que algunos de los manifestantes repartían petardos, coca y otros elementos en bolsas negras, acción con la cual los marchistas podían realizar un mayor estruendo en su paso hacia el centro paceño. Los insumos eran trasladados en una camioneta con placa de control 247-LBS.

De acuerdo con Guillermo Maldonado, sociólogo que trabaja en la ciudad de El Alto, el hecho de que algunos dirigentes y organizaciones sociales no respeten su independencia sindical y acompañen las protestas del partido de Gobierno es una acción lamentable debido a que con ello no se tiene ningún tipo de solidez e integridad generando un desgaste en la credibilidad de dichas organizaciones.

"Desde el inicio de la democracia algunos dirigentes sindicales han venido negociando las reivindicaciones sociales y la protesta de la población, pero en los últimos años, el manoseo de la dirigencia de dichas organizaciones supuestamente sociales sobrepasa los límites, tomando en cuenta que el 99% de las mismas han sobrepasado su gestión y no han convocado a ningún congreso para renovar el mandato de su actual dirigencia, por lo tanto son igual de responsables sus bases quienes permiten que dichos dirigentes no sólo se pertrechen al interior de las organizaciones sociales, sino que las mismas sólo velen los intereses del partido de Gobierno y no así las reivindicaciones sociales o sindicales por las cuales fueron elegidos", expuso el experto.

Para el sociólogo, en la actualidad las diferentes dirigencias de las entidades urbanas y rurales están desgastando la credibilidad de sus propias instituciones cuando se movilizan por otros intereses abandonando las verdaderas reivindicaciones sociales, como es el caso de la problemática del empleo, seguridad ciudadana e industrialización de los hidrocarburos y la industria.

"En esos casos, cuando es afectada la integración familiar, el ingreso económico de cada trabajador o por la estabilidad del empleo formal nadie se pronuncia, ningún dirigente de la COR se moviliza. Por lo tanto, está en sus bases sindicales retomar la dirigencia y ser quienes obliguen a las autoridades de Gobierno a responder a las demandas de desarrollo socioeconómico", concluyó.


http://www.eldiario.net/noticias/2012/2012_06/nt120628/nacional.php?n=70&-funcionarios-ediles-participaron-de-protestas-contra-la-ix-marcha