Calles principales de La Ceja de El Alto, como la avenida Jorge Carrasco, la calle 2, avenidas colindantes a la plaza Juana Azurduy de Padilla, entre otras, fueron cerradas por el comercio informal que pretende lograr ganancias con la venta de productos característicos de esta época del año.

El comercio de verduras, carnes, fruta, ropa, se incrementó en más del 100%, en comparación con otras fiestas locales, con la finalidad de poder obtener alguna ganancia de dichos productos ante la tradición implementada por las familias alteñas.

Si bien la Intendencia efectuó un recorrido de una cuantas calles donde se vende carne porcina, la situación era diferente en las otras zonas, donde el comercio y el libre mercado son las únicas autoridades que definen desde precio o peso ante la demanda inusual de las amas de casa, quienes se proveen desde verduras, frutas, carne y ropa, como si fueran a enfrentar una semana de improductividad comercial.


Fuente: El Diario.