Alcaldía. Dicen que anterior gestión los entregó en ese estado.

Una inspección desveló que 23 buses Sariri se hallan abandonados y deteriorados por la lluvia, el polvo y el sol. El secretario municipal de Movilidad Urbana Sostenible, Moisés Ávila, aseguró que las góndolas fueron entregadas en esas condiciones.

El concejal de Soberanía y Libertad (Sol.Bo) Javier Tarqui, junto a medios de prensa, realizó la inspección a predios de la piscina semiolímpica en la zona de Santa Rosa, que son utilizados como garaje. "Voy a pedir un informe al respecto, es un proyecto importante y millonario y queremos saber por qué se encuentran en este estado".

En mayo de 2014, la empresa brasileña CIBO S.A. se adjudicó la licitación para la provisión de 60 buses, que el gobierno local de El Alto denominó Sariri. En su propuesta, esta firma ofertó un precio de Bs 91.454.000 por toda la flota, lo que equivale a un monto unitario de Bs 1.524.233. Los buses son administrados por la nueva gestión del gobierno local desde el 1 de junio de este año.

Abandonados. En el recorrido que hizo La Razón se pudo evidenciar que no hay controles al ingreso y se puede tener un fácil acceso hasta el lugar donde están parqueados los buses. "Este es otro problema, nadie nos preguntó qué hacíamos. Incluso cualquiera puede entrar y llevarse objetos, piezas de los Sariri", dijo Tarqui.


En uno de los 23 buses que están en este espacio, el parabrisas trasero del vehículo está roto y los restos de los vidrios permanecen en el interior del bus. En el mismo motorizando hay una ventana lateral rajada. Los asientos de todas las unidades están llenos de tierra, porque se dejaron las ventanas y escotillas abiertas. En algunos casos, las puertas no están cerradas, por lo que no fue difícil subir a los buses para ingresar.

Debido a que se dejaron ventanas abiertas y por efecto de la lluvia también se vio que hay asientos con manchas y otros están mojados. En el suelo se encontraron restos de basura. Había bolsas de dulces, gelatinas, papeles, letreros de rutas. En un bus, la compuerta que permite el acceso al motor no cuenta con su bisagra, y esta parte se halla al descubierto. Al menos 12 buses presentan raspaduras y abolladuras.

No se pudo hacer la verificación del funcionamiento eléctrico ni del motor, porque no ese momento no estaba presente ningún encargado. El lugar donde están estacionados es un área que será destinada para el parqueo de los vehículos de las personas que acudan a la piscina edil, pero por ahora ese espacio es de tierra. Los buses no están cubiertos con ningún tipo de protección y están en la intemperie.


El concejal Tarqui afirmó que continuará con las inspecciones a los otros lugares donde se tienen parqueados los buses municipales.  Por su parte el secretario, Moisés Ávila, explicó que además de este sector hay dos en la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), otro grupo del que no detalló el número en Hansa y otros en la Subalcaldía del Distrito 7.

Anunció que pedirá a sus directores y jefes de área un nuevo informe del estado actual de los vehículos. La alcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón, confirmó que a principios de octubre se dará a conocer el plan de relanzamiento del servicio de transporte masivo. Adelantó que incluso el nombre Sariri será cambiado, debido al proceso judicial que favoreció al Banco Unión.

No están en operación

Circulación

La flota de 60 buses Sariri no se halla en operación ni circulación debido a que se reestructura el plan vial para la ciudad en el que se incluye a la flota y sus rutas en la ciudad, dijo el secretario municipal de Movilidad Urbana Sostenible, Moisés Ávila.

Fuente: Red Uno, La Razón