Cotidiano. Estudiantes pasan clases en aulas sin ventanas, sin muros y a oscuras.

La Razón (Edición Impresa) / Miguel Rivas El Alto

04:00 / 29 de febrero de 2016

Las unidades educativas de El Alto requieren de atención en mobiliario, infraestructura y refacciones. Los dirigentes y padres de familia explicaron que  esperan por obras y mejoras por más de cinco años.

Muchos de los entrevistados pidieron reserva en sus nombres, especialmente los dirigentes, por temor a ser identificados y posteriormente arrestados por los luctuosos hechos del 17 de febrero, donde murieron seis personas y 26 resultaron heridas, tras una protesta que inició este sector que exigía obras en los colegios.

Desde 2012, La Razón realiza recorridos en diferentes distritos y zonas de esta ciudad, donde pudo observar constantes falencias de las unidades educativas. Este medio corroboró que los padres de familia se quejan por las mismas situaciones: falta de bancos, sillas, pizarras, ventanas, muros perimetrales, goteras, aulas oscuras y poca seguridad.

Según datos ediles, en El Alto existen 230 infraestructuras educativas y un total de 420 unidades educativas en los tres turnos: mañana, tarde y noche.

Deficiencias. Los dirigentes de las unidades educativas San Martín, Mercedes y Pekín, del Distrito 12, coincidieron en que las obras, que se iniciaron hace dos años, no se concluyeron y en otros casos nunca se comenzó con las tareas.

En el colegio Pekín, donde hay cerca de 220 alumnos de primaria, el patio se inunda cuando llueve, el agua rebalsa hacia las aulas que tienen el piso de cemento. Además, se quejan de que el viento ingresa por los espacios entre el muro y las calaminas.

En este colegio hay seis cursos, los dos últimos grados; 5° y 6° de primaria pasan en un solo salón con las dos profesoras designadas, quienes aseguran que es muy difícil impartir clases, ya que los estudiantes se distraen con las voces de sus compañeros o de las mismas docentes del otro curso.

Una madre de familia se acercó a los periodistas de La Razón para explicar que el colegio no cuenta con conexión de alcantarillado. Se observó además que los baños no tienen inodoros y solo son huecos en el piso para los pozos sépticos.

En agosto del año pasado, dos meses después de la posesión de la alcaldesa, Soledad Chapetón, la vicepresidenta del Concejo Municipal, Nancy Mamani, denunció la falta de aulas tras visitar cuatro colegios de los distritos 3 y 8, en el que pudo verificar que en la unidad educativa Jardines del Sur pasaban clases en un aula improvisada cuyo techo es un plástico azul, amarrado con fierros en las esquinas a manera de una carpa.

En San Martín se quejaron por la falta de alcantarillado y en Mercedes porque su patio fue abandonado y se inunda, evitando que los alumnos puedan pasar.

Hace falta seguridad alrededor de los colegios

Miguel Rivas

La falta de muros perimetrales en los colegios de El Alto pone en riesgo a los alumnos y alumnas, que están expuestos a robos, raptos o extravíos, según los padres de familia y profesores.

La vicepresidenta del Concejo Municipal, Nancy Mamani, aseguró que este tipo de falencias provoca que los padres de familia se conviertan en vigilantes permanentes, descuidando de esta manera sus actividades diarias.

Agustín López, un padre de familia, dijo que cuando vivía en el distrito 14 su hijo estudiaba en el colegio República de Irán.

"Allí los padres de familia determinaron turnarse para realizar una vigilancia permanente de los alumnos, porque siempre aparecían sujetos desconocidos y con actitudes sospechosas, algunos a pie y otros en movilidad", explicó.

Ventanas. Otras unidades educativas sí tienen murallas, pero sus ventanas dan hacia la calle, lo que representa un riesgo para los bienes de la escuela o la seguridad de los estudiantes.

La Alcaldía proyectó la instalación de 57 cámaras de monitoreo en unidades educativas de toda la urbe alteña, según señaló, antes del 17 de febrero, el secretario municipal de Seguridad Ciudadana, Dorian Ulloa.

La autoridad manifestó que ese proceso administrativo aún se llevaba a cabo para poder coordinar con la Policía el control y asistencia en casos de emergencia.

De acuerdo con la alcaldesa, Soledad Chapetón, una de las prioridades de su gestión edil es la seguridad ciudadana en El Alto.

Padres deben aportar para las mejoras

Miguel Rivas

Los padres de familia de las unidades educativas fiscales deben aportar para la compra de materiales de construcción y pintura, también pagan una multa por la inasistencia a marchas, reuniones o las limpiezas periódicas.

"Todo lo que se hace es obligado", reveló un padre de familia, quien aseguró que en caso de no cumplir con las exigencias de los dirigentes se les amenaza con retirar a sus hijos del colegio, no entregarles la libreta o no inscribirlos en la siguiente gestión escolar.

"Es verdad que hacen falta muchas refacciones, bancos, pupitres, pizarras, entre otros aspectos, pero creemos que los dirigentes aprovechan esta situación para sacar dinero porque al final, si nos ponemos a pensar, se hacen marchas por mejoras y supuestamente damos para esas cosas, pero sin resultados", afirmó.

Los dirigentes explicaron que las multas se aprueban en reuniones y que al final de la gestión se hace una rendición de cuentas.

"No hay nada irregular, todo es transparente, lo que se reúne se gasta y se rinde cuentas", dijo Alberto Rodríguez en una entrevista en una radio local de El Alto.

Según Elena Mamani, de la unidad educativa Ernesto Guevara, los cobros y repartición de fichas después de las marchas siempre ha sido característica en El Alto, como una forma de control entre los mismos padres.

Permanencia. Los dirigentes que encabezan las juntas escolares de los colegios trabajan desde hace al menos 10 años en sus cargo, según afirmó la señora Elena Mamani, argumentando que si siguen en el cargo es porque son transparentes.

"El de nuestro distrito está casi 10 años porque es un buen dirigente y hace las cosas con transparencia, esa debe ser la razón. Queremos decir y aclarar que no está desconocido por las juntas escolares", agregó al referirse al dirigente Fausto Loza.

Mamani y Rodríguez pidieron conversar con la Alcaldesa para que atienda las necesidades de las unidades educativas.

"Lo que queremos y siempre lo pedimos, antes de ese día en el que murieron seis personas, ocasionado por infiltrados y delincuentes, es dialogar", dijeron.

Los dirigentes manifestaron que ante la falta de atención de los gobiernos municipales, las aulas de las unidades educativas que no cuentan con muro perimetral fueron construidas por los padres de familia y lo hicieron por  necesidad, pues en estos barrios alejados del centro alteño no existían centros educativos.

"Se paga incluso a los profesores por la falta de ítems, esto sale de los bolsillos de nosotros y queremos que eso se acabe porque la educación es fiscal y gratuita", agregó Mamani.

La Alcaldía de El Alto destinó Bs 18 millones más a los Bs 30 millones para proyectos y obras en el área de educación este año.


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