La 16 de Julio está dividida en tres secciones debido a su extensión y número de habitantes. Es un motor económico de la ciudad de El Alto, que además aporta al sustento del resto de los barrios.
La popular zona 16 de Julio de la ciudad de El Alto cumplirá 59 años de creación este jueves con dos principales desafíos: combatir la inseguridad ciudadana y renovar su sistema de alcantarillado que data de hace 30 años.
Conocida por la feria que se realiza los jueves y domingos, donde se encuentra todo tipo de productos de medio uso, la 16 de Julio se caracteriza por ser la zona más comercial de la urbe alteña.
De acuerdo con estudios hechos públicos, esta feria mueve cerca de dos millones de dólares al año, tiene más de 10.000 puestos de venta y 60.000 personas transitan en ese sector por día.
Las infraestructuras que se alzan en el barrio, en especial en los alrededores de la plaza principal, cuentan con hasta cinco pisos e igual están destinadas a la compraventa: albergan en las plantas bajas negocios como venta de ropa, relojes, joyas, cabinas de internet y otros, al margen de los edificios donde funcionan entidades financieras como el Banco Sol y el Banco de Crédito.
Muchas de estas construcciones también sirven como depósitos para los productos de los feriantes, lo que les genera a los propietarios importantes ganancias por el alquiler de los espacios.
Sin embargo, resultado de la extensión —en sus inicios abarcaba desde Río Seco— y el número de habitantes, que se acerca a 20.000, la zona se dividió en 1985 en tres secciones y en cada una de ellas nació una junta vecinal.
El presidente de la segunda sección del barrio, Víctor Huaranca, recuerda que los primeros pobladores fueron emigrantes de las provincias que de a poco fueron asentándose en los predios. Actualmente, reflexiona, "se alcanzó un gran progreso en la zona".
No obstante, afirma, los problemas que preocupan a los vecinos son la inseguridad ciudadana y el deterioro del alcantarillado.
Explica que, tratándose de un área comercial, los delincuentes están al acecho continuamente, de ahí que muy a menudo se conocen de robos a tiendas, a domicilios particulares y de asaltos a las personas que circulan a cualquier hora del día. "En ese sentido, estamos muy desprotegidos".
Por otro lado, sostiene que el servicio de alcantarillado ya cumplió su vida útil, pues data de hace 30 años; empero, el cambio o reposición se lo hace lentamente, pues la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) "no actúa con responsabilidad". El dirigente cuenta que resultado de la gestión vecinal se consiguió que en calles y avenidas en las que se programó el asfaltado también se realice el cambio de tuberías.
Al respecto, el presidente del Concejo Municipal de la Alcaldía de El Alto, Enrique Ricaldi, admite que los problemas identificados por los vecinos son temas sin resolver, aunque dice que, por ejemplo, en materia de seguridad ciudadana, un asunto recurrente, la comuna alista un plan integral en el que igualmente se encuentra considerado este barrio comercial, aunque subrayó que este aspecto involucra a todos los actores de la población.
En lo que concierne a las tuberías del alcantarillado, dice que ya no tienen la capacidad suficiente para el traslado de agua potable y son muy antiguas, por lo que se prevé que las siguientes obras, que contarán con financiamiento del Plan Operativo Anual (POA) vecinal, serán precisamente destinadas al cambio de estos importantes insumos.
Entretanto, informa que la Alcaldía alteña trabaja en el pavimentado de la avenida Panorámica y proyecta la construcción de un paso a desnivel entre la Juan Pablo II, Chacaltaya y la 16 de Julio, con el objetivo principal de liberar el tránsito vehicular que atosiga al sector.
Hay dos entradas folklóricas
La zona 16 de Julio, en la ciudad de El Alto, cuenta con dos entradas folklóricas que se desarrollan con el mismo motivo: la celebración religiosa en honor a la Virgen del Carmen; aunque una de ellas, la que se presentará el miércoles 15 de julio, es la más reconocida, debido a que en ella participan las autoridades del gobierno municipal.
El presidente de la Asociación de Conjuntos Folklóricos de la zona, Jaime Nina, explica que la división surgió hace unos cinco años, debido a problemas de representación; no obstante, aclara que fue un grupo reducido el que se apartó de la fiesta reconocida, por lo que esa Entrada folklórica, que ya se efectuó el sábado 11, sólo tiene tres fraternidades y la conducción de los integrantes del Instituto Berlín.
Nina asegura que la Entrada que organiza la Asociación a la que pertenece convoca a 54 fraternidades, entre danzas "pesadas" como la morenada, "livianas" como las kullawadas y las autóctonas. Señala que están inscritas unas 12 morenadas, dos caporales, entre cuatro y cinco kullawadas, tres tobas, una o dos jalkas, además de chayantas y danzas autóctonas. La gran ausente es la diablada.
El representante informa que el inicio de la fiesta folklórica del miércoles está previsto para las ocho de la mañana, luego de la "wajta", que es un agradecimiento andino a la tierra, acto que tendrá lugar cerca de la Universidad Pública de El Alto (UPEA). Posteriormente, las fraternidades partirán bailando y recorrerán la avenida Juan Pablo II, la calle Alfonso Ugarte y la avenida La Paz. La conclusión está calculada para las nueve de la noche. El palco oficial estará ubicado en la plaza principal de la zona 16 de Julio.
Se elegirá, comenta Nina, a los grupos ganadores en cada tipo de danza, título que el anterior año se llevaron los Fanáticos Morenos, los Ponchos Blancos y el Yuri Pacha. El dirigente, a la par, destaca que si bien la organización de la Entrada data de 1984, contando desde entonces con personería jurídica, en la zona se baila desde hace medio siglo, aunque en esas épocas con un número reducido.
Fuente: La Prensa 13-07-09